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Monumento a Minin y Pozharsky en la Plaza Roja

De WikiJournal
Monumento a Minin y Pozharsky
sin marco
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Datos principales
Tipo:
monumento, composición escultórica
País:
Ciudad:
Ubicación:
Coordenadas:
55°45′10″ N, 37°37′23″ E
Fundación:
1818
Construcción:
1804–1818
Escultor:
Iván Martos
Estatus:
objeto del patrimonio cultural de importancia federal
Monumento a Minin y Pozharsky ubicada en Moscú
Monumento a Minin y Pozharsky
Monumento a Minin y Pozharsky
Monumento en el mapa de Moscú
Portales temáticos

El Monumento a Minin y Pozharsky en la Plaza Roja es una composición escultórica de bronce situada en Moscú, Rusia, dedicada a Kuzmá Minin y al príncipe Dmitri Pozharsky, dirigentes de la Segunda Milicia Popular de 1611–1612. El monumento fue inaugurado en 1818 y se considera el primer gran monumento escultórico de Moscú.[1]

El monumento se encuentra junto a la Catedral de la Intercesión, más conocida como Catedral de San Basilio. Su posición actual se fijó después del traslado de 1931: originalmente estaba más cerca del centro de la Plaza Roja, delante de las Filas Comerciales Superiores, en el lugar del actual GUM.[1]

Contexto histórico

El monumento está relacionado con los acontecimientos del Tiempo de las Turbulencias. En 1611, Kuzmá Minin, starosta de Nizhni Nóvgorod, llamó a reunir dinero y hombres para una nueva milicia. El príncipe Dmitri Pozharsky se convirtió en el jefe militar del movimiento. La Segunda Milicia Popular llegó a Moscú y en 1612 desempeñó un papel clave en la liberación de la capital de las fuerzas polaco-lituanas.

A comienzos del siglo XIX, las figuras de Minin y Pozharsky se percibían como símbolos de unidad cívica, responsabilidad personal y defensa del país en un momento de crisis política. Por ello, la idea del monumento no estaba vinculada únicamente al recuerdo de los acontecimientos del siglo XVII, sino también a la representación de la participación popular en el destino del Estado.

Creación del monumento

La iniciativa de erigir el monumento surgió a comienzos del siglo XIX. En un principio se pensaba instalarlo en Nizhni Nóvgorod, ciudad donde comenzó la formación de la milicia. Más tarde se decidió colocarlo en Moscú, en la Plaza Roja, junto al Kremlin, es decir, en el lugar hacia cuya liberación apuntaba la idea histórica de la composición.[1]

El autor del monumento fue el escultor Iván Petróvich Martos. El trabajo sobre el proyecto se prolongó durante varios años y fue interrumpido por los acontecimientos de la Guerra Patria de 1812. Después de la expulsión del ejército de Napoleón, el tema de la liberación de Moscú adquirió una resonancia aún mayor, y el monumento a Minin y Pozharsky empezó a entenderse no sólo como un memorial a los héroes del Tiempo de las Turbulencias, sino también como un monumento al valor cívico en general.

El grupo escultórico de bronce fue fundido por el maestro Vasili Yekímov. Según el portal Cultura.RF, la gran composición se fundió de una sola pieza, lo que para su época era una tarea técnica compleja. El pedestal se realizó en granito, y sus lados fueron decorados con relieves vinculados a la recogida de donaciones para la milicia y a la expulsión de los invasores de Moscú.[1]

Inauguración en la Plaza Roja

El monumento fue inaugurado solemnemente en la Plaza Roja en 1818. Su instalación fue un acontecimiento importante para Moscú: hasta entonces la tradición conmemorativa urbana se expresaba con más frecuencia mediante iglesias, capillas, arcos triunfales y placas, no mediante esculturas monumentales independientes en un espacio urbano abierto.[1]

Originalmente el monumento se encontraba frente a las Filas Comerciales Superiores. Esta ubicación convertía la composición en parte del eje principal de la Plaza Roja: Minin se dirigía a Pozharsky y señalaba con la mano hacia el Kremlin, que en el contexto histórico era el objetivo de la liberación. Así, el gesto de Minin, la figura sentada del herido Pozharsky y el espacio del Kremlin quedaban unidos en una misma escena simbólica.

Descripción de la composición

El grupo escultórico está construido como un diálogo dramático entre los dos héroes. Minin aparece de pie: se vuelve hacia Pozharsky, le entrega una espada y lo llama a encabezar la lucha. Pozharsky está representado sentado, con escudo y espada; su postura transmite el momento de transición del descanso y la herida a la acción.

La composición pertenece al clasicismo ruso. En la plástica de las figuras se perciben motivos antiguos: formas generalizadas, solemnidad, cuerpos heroizados y una lógica compositiva clara. Al mismo tiempo, Martos introdujo detalles que vinculan el monumento con la tradición histórica rusa: la ropa de Minin recuerda una camisa rusa, y en el escudo de Pozharsky aparece la imagen del Salvador no hecho por manos humanas.[1]

El pedestal tiene un papel narrativo independiente. En uno de los relieves se muestra a los habitantes de Nizhni Nóvgorod entregando sus bienes para las necesidades de la milicia; en otro, la escena de la expulsión de los enemigos. Gracias a ello, el monumento habla no sólo de dos líderes, sino también de la participación del pueblo en el movimiento de liberación.

En el pedestal figura la conocida inscripción: «Al ciudadano Minin y al príncipe Pozharsky, la Rusia agradecida. Año 1818». La fórmula subraya la diferencia de posición social de los héroes: Minin es llamado ciudadano y Pozharsky, príncipe, pero ambos aparecen juntos como participantes de una causa común.

Traslado junto a la Catedral de San Basilio

En el siglo XX, la Plaza Roja se convirtió en espacio de ceremonias estatales, manifestaciones y desfiles. En 1931 el monumento fue trasladado desde su emplazamiento original hasta la Catedral de San Basilio, donde se encuentra actualmente. El traslado cambió la percepción de la composición: el monumento quedó más cerca de la parte sur de la plaza y pasó a relacionarse no tanto con el eje de las filas comerciales y el Kremlin como con la silueta de la Catedral de San Basilio.[1]

A pesar del cambio de lugar, el monumento conservó su significado como uno de los principales símbolos de la Plaza Roja. Su posición actual es muy reconocible: el grupo de bronce se alza ante la verja de la catedral, en la transición entre el espacio abierto de la plaza y Vasílievski Spusk.

Investigaciones arqueológicas junto al monumento

En 2021 se realizaron trabajos arqueológicos en la zona del monumento relacionados con la preparación de un pabellón de restauración. Una expedición del Instituto de Arqueología de la Academia de Ciencias de Rusia estudió el sector junto a la Catedral de San Basilio y el Monumento a Minin y Pozharsky. Como resultado se hallaron fragmentos de pavimentos de comienzos del siglo XIX, así como materiales relacionados con la historia más antigua de la Plaza Roja.[2]

Especial interés despertó la información sobre la cimentación del monumento tras el traslado de 1931. Los investigadores señalaron que en su base se emplearon piezas arquitectónicas de piedra blanca reutilizadas, probablemente relacionadas con edificaciones desmontadas del Kremlin de Moscú. Estas observaciones muestran que la historia del monumento está vinculada no sólo al siglo XIX, sino también a las grandes transformaciones del centro histórico de Moscú en época soviética.[2]

Restauración

En el siglo XXI el estado del monumento requirió una restauración integral. Los trabajos se desarrollaron en 2021–2022: el grupo escultórico fue retirado del pedestal, se estudió la estructura metálica, se limpiaron las cavidades internas y se reforzó la base. El Museo Histórico Estatal informó del regreso de la composición escultórica al pedestal tras los trabajos de restauración.[3]

La restauración fue importante no sólo como conservación técnica de la escultura de bronce. El monumento es uno de los objetos clave de la Plaza Roja, por lo que su estado está directamente relacionado con la conservación del conjunto histórico del centro de Moscú.

Significado

El Monumento a Minin y Pozharsky ocupa un lugar especial en la historia de la escultura monumental rusa. Une función memorial, simbolismo cívico y lenguaje artístico del clasicismo. A diferencia de los monumentos dedicados a gobernantes o victorias militares del Estado, este monumento se dirige al tema de la participación popular y la responsabilidad común por el destino del país.

Para la Plaza Roja, el monumento es importante como elemento del conjunto histórico. Conecta el espacio de la plaza con la memoria del Tiempo de las Turbulencias, con la historia de Moscú después del incendio de 1812, con los cambios del aspecto urbano en el siglo XX y con la práctica contemporánea de conservación de monumentos.

Véase también

Fuentes